Agotamiento extremo y la sensación de vivir para el trabajo: podrías padecer el síndrome del tupper
2026-03-08 - 13:24
La fatiga del trabajo y los compromisos impostergables que implica realizarlo, sin duda, afecta a parte importante de la población. Es por este motivo, que en redes sociales se ha nombrado coloquialmente a este agobio, como el síndrome del Tupper. Según recoge El País, este fenómeno habla de las dificultades que implica prepararse la comida para el día siguiente, mientras el trabajador se encuentra sobreexigido y colapsado emocionalmente. En perspectiva, este problema radica en la sensación generalizada de que se vive para trabajar, sin mediar un descanso reparador para enfrentar una nueva jornada. Lee también... Remodela el cerebro, libera adrenalina y más: beneficios de leer (y releer) libros, según neurólogo Martes 03 Marzo, 2026 | 12:31 “Esta rutina puede generar la sensación de estar viviendo en automático: levantarse, trabajar, cumplir, volver a casa agotado y repetir. Es una experiencia que suele estar muy asociada al estrés laboral crónico, la sobreexigencia y, en algunos casos, al burnout”, explica a BBCL, Marcia Stuardo, psicóloga del Centro de Vida Saludable de la Universidad de Concepción. Por otro lado, la especialista añade que normalmente es difícil dosificar el descanso, cuando existe un cansancio crónico, puesto que intentar grandes cambios, suele aumentar la frustración. Estrategias para aumentar el bienestar en el trabajo De acuerdo con Stuardo, la clave para mejorar el bienestar emocional en el trabajo, es crear y adoptar micro hábitos que sean sostenibles a lo largo del tiempo. Entre algunos de estos micro hábitos, podemos aplicar la regla del 1%, la cual nos invita a no cambiar la rutina completa, al contrario, la invitación es agregar algo pequeño y realizable como, por ejemplo, tres respiraciones conscientes antes de encender el computador, un minuto de scanner corporal, junto a movimientos conscientes y cinco minutos de caminata consciente a la hora de colación o una pausa breve sin celular durante un momento del día. Hay que considerar que no siempre un descanso significa algo físico o tener horas disponibles. “El descanso debe activar el sistema de recuperación, entonces para que un descanso sea efectivo, tengo que sentir que descansé, a nivel físico y mental”, agrega Stuardo. Otra estrategia puede ser asociar un hábito que ya tenemos a un nuevo hábito, por ejemplo, si nos tomamos un café o un té, hacerlo sin celular y con atención consciente, o antes de revisar correos, hacer una pausa breve que puede ser tres respiraciones o escuchar una canción que nos guste. También cuando existe una rutina agotadora es recomendable practicar la atención plena, en vez de hacer todo en modo automático. “Sería ideal estar consciente de lo que estoy haciendo y como lo estoy realizando, intentando estar presente en nuestro entorno y a nuestras sensaciones”, complementa la psicóloga. Tomar consciencia del presente Por otro lado, las llamadas transiciones o rutinas conscientes post laborales, también pueden ayudar, ya que nos ayuda a hacer el quiebre y marcar un término de la jornada laboral, lo que permite darle al cerebro, la señal de que ya finalizamos lo laboral e iniciamos con el tiempo personal y ,por ende, de descanso. Fuera del ámbito laboral, pausas o descansos como duchas conscientes, comer sin pantallas, escuchar música de forma atenta o bien contemplar nuestro entorno, puede ayudar al descanso mental, explica la profesional de la Universidad de Concepción. Es importante considerar que existen distintos tipos de descanso según el tipo de labor que se realice, por ejemplo, si tienen atención a público o personas, un descanso efectivo puede ser conectar con uno mismo y estar en silencio. “Recordemos que el verdadero descanso es cuando la mente también se calma”, resalta. En ese sentido, como el burnout se suele asociar también a una perdida de sentido, algo útil para recobrarlo, es hacerse preguntas de este tipo. ¿Qué parte de mi trabajo aporta algo valioso? ¿qué habilidades estoy desarrollando? ¿Qué puedo hacer para que mi día a día cobre un sentido nuevo y con propósito? “No tienen que ser grandes cosas, solo que dar sentido y significado, disminuye el desgaste y la frustración”, puntualiza Marcia. ¿Cómo enfocarse en descansar en tiempos del síndrome del Tupper? Es relevante considerar estrategias tanto físicas, las cuales son más sencillas, y las mentales, que son las más complejas, porque a veces el agotamiento mental puede hacer que la mente siga en modo trabajo. Para Stuardo, es aconsejable crear un ritual de cierre: como ordenar el espacio físico, anotar los pendientes de forma digital o física, repetirse “mi jornada terminó, mañana seguiré”, y respirar antes de salir del lugar. También es recomendable usar el regreso a casa como una transición, ya que el traslado puede usarse como un puente mental de desconexión, donde se puede escuchar música, caminar lento, observar el entorno sin celular. “Es importante crear una rutina que sea un espacio de conexión personal, pero que sea de desconexión social para así separar la vida personal o profesional”, remarca. Asimismo, es importante aplicar un cambio de rol al llegar a casa, puesto que puede ser muy útil, ya que ponerse algo cómodo o bien cambiarse de ropa, puede marcar un cambio. “Crear rutinas que conecten con ese espacio personal es importante”, afirma Marcia. “Sabemos que hoy es difícil o se ve complejo desconectar totalmente o separar lo laboral de lo personal, pero con pequeños cambios se puede hacer una gran diferencia. Lo importante es ver como se generan estos espacios, como también como son capaces las personas de disminuir la autoexigencia y la ansiedad y darse pausas en el día a día, poniéndose límites que permitan cuidar de la salud mental. Por otro lado, no se puede dejar de lado que si bien hay avances, es importante además, que las empresas generen estrategias que permitan generar espacios de autocuidado y bienestar laboral que aporten y promuevan la salud mental”. Finalmente, Stuardo expresa que disminuir “la autoexigencia y ser capaz de detectar los pensamientos rumiantes, ayuda a tomar distancia sin que exista alguna afectación emocional, en esto el mindfulness es esencial para disminuir esa voz critica que nos conecta con el estar siempre alertas”. La fatiga laboral suele aparecer antes del burnout. Algunas de las señales a las cuales prestar atención son: Físicas: cansancio permanente, aunque se duerma, dolor muscular frecuente, problemas gastrointestinales. Emocionales: irritabilidad constante, sensación de indiferencia “me da todo lo mismo”, baja motivación, sensación de vacío. Cognitivas: Dificultad para concentrarse, olvidos frecuentes, dificultad para tomar decisiones, sensación de saturación mental. Conductuales: procrastinación, aislamiento, llevar trabajo a la casa, bajo rendimiento laboral.