Eutanasia en Chile y el impacto del caso Noelia Castillo: ¿Por qué sigue estancada la Ley de Muerte Digna?
2026-03-28 - 01:31
La historia de Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años, ha generado una profunda conmoción internacional. En octubre de 2022, tras ser víctima de una agresión sexual múltiple, Noelia intentó quitarse la vida arrojándose desde un quinto piso, lo que le provocó una lesión medular completa y la dejó parapléjica. Ante el deterioro físico y emocional, la joven solicitó la eutanasia, procedimiento que fue aprobado en julio de 2024 por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña. A pesar de las impugnaciones presentadas por su padre y organizaciones religiosas, la justicia española, incluyendo el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, avaló la legalidad de la intervención. Finalmente, la intervención fue llevada a cabo el 26 de marzo de 2026, marcando un hito sobre la autonomía del paciente. Situación legislativa de la eutanasia en Chile A diferencia de España, la eutanasia activa no está legislada en Chile, y actualmente no existe una normativa que permita de forma explícita la asistencia médica para morir. El proyecto de ley principal (Boletín 11577-11) se encuentra en su segundo trámite constitucional en el Senado, específicamente en discusión general en la sala. La iniciativa lleva cuatro meses estancada sin ser votada. En ese sentido, el senador Juan Luis Castro (PS), presidente de la Comisión de Salud, ha interpelado a la oposición señalando que “Chile ya está preparado” y que el proyecto es incluso más estricto que en otros países, exigiendo que el Senado resuelva finalmente la normativa,. Puntos críticos y requisitos del proyecto de ley chileno El debate en la Cámara Alta se ha visto trabado por puntos críticos como la objeción de conciencia personal e institucional, las causales específicas y los mecanismos de evaluación técnica. La propuesta actual habilita la solicitud de muerte asistida para mayores de 18 años, de nacionalidad chilena o con residencia legal superior a 12 meses, que padezcan una patología grave e irreversible o una condición terminal. Entre los requisitos fundamentales se encuentran: El pleno uso de las facultades mentales del solicitante. Una decisión libre, expresa e informada del paciente. La validación del cuadro clínico por parte de dos médicos especialistas y una evaluación psiquiátrica. La presencia de sufrimientos físicos persistentes e intolerables. A principios de 2026, aún en el gobierno de Gabriel Boric, el senador Sergio Gahona (UDI) cuestionó la prioridad otorgada al proyecto, calificándolo como un “gustito ideológico” del gobierno, mientras que el senador Gustavo Sanhueza (UDI) afirmó que “no se puede ofrecer la muerte como respuesta cuando el Estado no ha cumplido primero con su deber de cuidar”. Lo que permite la ley actual: Eutanasia pasiva Aunque la modalidad activa está prohibida, la Ley N° 20.584 de Derechos y Deberes de los Pacientes permite en Chile la limitación del esfuerzo terapéutico, también conocida como ortotanasia o eutanasia pasiva. Esto faculta a un paciente terminal a rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente su vida de manera desproporcionada. Asimismo, se garantizan los cuidados paliativos para aliviar el dolor, aunque la ley prohíbe expresamente cualquier acción que tenga como objetivo acelerar la muerte. Panorama regional: El avance de Latinoamérica El contexto en Latinoamérica muestra una tendencia hacia la regulación. Colombia despenalizó la eutanasia en 1997, mientras que Ecuador hizo lo propio mediante un fallo judicial en 2024. No obstante, el caso más reciente y relevante para el debate chileno es el de Uruguay, país que aprobó su ley de “Muerte Digna” en octubre de 2025, convirtiéndose en el primero de la región en legalizarla por vía parlamentaria.