Líbano: una poderosa señal contra el tutelaje iraní
2026-03-07 - 01:53
El gobierno del Líbano adoptó esta semana una decisión significativa: prohibir toda actividad militar de Hezbolá y de la Guardia Revolucionaria iraní en su territorio. Se trata de una determinación compleja, pero valiente, y profundamente coherente con un principio básico del orden internacional, según el cual, en todo Estado soberano la decisión de emprender acciones militares y el monopolio legítimo del uso de la fuerza deben recaer exclusivamente en las instituciones del Estado. Lee también... MAPA | Así han evolucionado los bombardeos en plena guerra de EEUU e Israel vs Irán Jueves 05 Marzo, 2026 | 16:18 La delegación libanesa ante las Naciones Unidas fue clara al explicar el fundamento de esta medida. Ningún actor armado puede situarse por encima de la autoridad nacional ni arrastrar al país a conflictos que no reflejan las decisiones de su gobierno ni los intereses de su población. Las autoridades libanesas también subrayaron que Hezbolá no actúa necesariamente en función de las prioridades del pueblo libanés, sino en el marco de una agenda regional vinculada a Irán. Esta afirmación refleja una realidad que durante años ha afectado la estabilidad y la gobernabilidad del Líbano. La presencia Hezbolá, una organización armada con capacidades militares propias, ha limitado la capacidad del Estado para ejercer plenamente su soberanía y definir su política exterior y de seguridad. De hecho, la presencia es este grupo terrorista, financiado y dirigido desde Irán, solo ha causado calamidades al pueblo libanes durante casi 40 años. Adicionalmente, la presencia de Hezbolá en Líbano ha servido como plataforma para que Irán ataque a la población civil israelí en forma sostenida durante años, con la finalidad de cumplir uno de sus objetivos declarados, como es borrar a Israel del mapa. Aunque, a la luz de los hechos, parece que Irán tiene muchos objetivos en su lista del apocalipsis... En cualquier caso, el golpe a la mesa del Gobierno de Líbano debe entenderse en el contexto de los acontecimientos de los últimos años. Tras la masacre perpetrada el 7 de octubre de 2023 por Hamás, otro proxy de Irán, las acciones militares emprendidas por Israel contra infraestructuras y capacidades operativas de Hezbolá debilitaron significativamente a esa organización, reduciendo su capacidad de proyectar poder militar desde territorio libanés. Así, este nuevo escenario ha contribuido a crear condiciones que permiten hoy al gobierno libanés avanzar en la reafirmación de su autoridad y abrir un espacio para la pacificación de su frontera sur. En forma paralela a esta pérdida de influencia iraní en el Líbano, el régimen de los ayatolas de Irán parece estar empeñado en concretar actos de fuerza que le permitan reafirmar que no ha perdido sus capacidades de influencia a nivel regional. En efecto, en los últimos días, en el marco del enfrentamiento con EEUU e Israel, se han registrado ataques con misiles y drones de origen iraní contra distintos países árabes de la región, pese a que estas naciones estaban ajenas al conflicto, con lo cual se desestima automáticamente cualquier intento de disfrazar estos ataques como “disuasivos”. Pero los ataques iraníes no provocados no se circunscribieron solo a países árabes, como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y otros, sino que también afectaron a Chipre, un Estado miembro de la Unión Europea. Evidentemente, estos episodios reflejan un patrón que genera preocupación entre numerosos países, incluidos varios del mundo árabe, ya que se está validando la tesis que pone a Irán como el principal riesgo para la paz global, especialmente por su empecinamiento en desarrollar armas nucleares, incluso desafiando las recomendaciones de la comunidad internacional y los controles de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA). Hace ya algunos años, y en especial en estos momentos, la batalla de Medio Oriente no es entre Israel y el mundo árabe, sino entre el radicalismo islámico y los países moderados, que están cansados de guerra y opresión. Lee también... Honremos a las heroínas anónimas de Irán Viernes 06 Marzo, 2026 | 10:01 En definitiva, el golpe político de Líbano contra Irán parece ser un termómetro del empoderamiento de los países árabes frente a la política desestabilizadora de Irán. Este mismo empoderamiento ha estado presente en el pueblo iraní los últimos tres años, y tarde o temprano los ciudadanos oprimidos podrán conquistar espacios para una vida libre de la dictadura fundamentalista.