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La urgencia de que los humedales rurales cuenten con una figura de protección

2026-02-02 - 13:46

Los humedales son ecosistemas complejos y frágiles, hábitat de especies en distinto grado de amenaza y que poseen importantes funciones, entre las que destaca la regulación y provisión del agua y atenuar las inundaciones. Además, moderan las temperaturas, almacenan humedad y gases de efecto invernadero, sostienen biodiversidad y, también, son territorios de educación ambiental. Todos estos servicios ecosistémicos les dan el reconocimiento de territorios claves para la adaptación al cambio climático. En un país atravesado por sequías prolongadas e incendios cada vez más devastadores, su rol es estratégico y su protección, conservación y restauración es urgente. El 2 de febrero es el día de los Mundial de Humedales, lo que conmemora la convención en la ciudad Iraní de Ramsar en 1971, y busca sensibilizar sobre la importancia de estos ecosistemas para el planeta. Lee también... Valdivia, "Ciudad Humedal": autoridades destacan impulso en su protección a un año del reconocimiento Miércoles 28 Enero, 2026 | 14:49 En Chile se demoró una década en adherir a dicha convención, y se hizo mediante el Decreto 771 del Ministerio de Relaciones Exteriores en 1981. En Chile, se estima que hay más 40.000 humedales, 137 humedales urbanos (reconocidos oficialmente en la Ley N°21.202) y los humedales rurales siguen siendo los más invisibilizados, incluso en riesgo de desaparecer. Y son justamente ellos los que también cumplen funciones silenciosas pero decisivas: mantienen agua en cuencas agrícolas, reducen la propagación del fuego al conservar humedad en el paisaje y sostienen economías y modos de vida locales. Cuando se degradan, los efectos además de ser ecológicos son también sociales y productivos. Las geógrafas y geógrafos han cumplido diferentes roles en la identificación, caracterización, priorización y desarrollo de planes de uso de humedales, desde ministerios como el de Medio Ambiente, Agricultura, Obras Públicas, entre otros, y en el trabajo local en municipalidades, usando diversas herramientas en terreno como los catastros vegetacionales, inventarios, entre otros, y en gabinete el uso de herramientas de análisis espacial, para determinar las actividades y usos sostenibles que las comunidades en proceso participativos ampliados acuerden. El agua no distingue entre lo urbano y lo rural, cruza el territorio, es el sostén de la flora, fauna y actividades productivas. Lo que ocurre aguas arriba impacta aguas abajo en los sistemas de cuencas. En ese sentido, el reconocimiento del río Mapocho como humedal urbano refleja esta lógica territorial. Desde el Colegio de Geógrafas y Geógrafos reiteramos que no basta con sólo reconocer los humedales urbanos; esta figura debiera extenderse a numerosos humedales rurales que hoy no cuentan con ninguna figura de protección, siendo de gran importancia para la migración de diversas aves y hábitat de muchas otras especies de gran importancia para la biodiversidad. Lee también... El Mapocho es humedal urbano: La pregunta es ¿qué hacemos ahora con él? Miércoles 14 Enero, 2026 | 15:04 En ese contexto, iniciativas regionales resultan claves, el Gobierno Regional de O’Higgins ha impulsado un estudio piloto en siete humedales rurales de la región, actualmente en su etapa final. Este proceso, en el cual participan geógrafas y geógrafos ha permitido fortalecer el conocimiento científico sobre estos ecosistemas, comprender sus formas de ocupación, amenazas y regímenes de propiedad, y evaluar alternativas de protección y gestión para los municipios. Todo ello mediante un enfoque participativo, reconociendo que la gestión efectiva del territorio se construye con las comunidades. Proteger los humedales, con un análisis integral territorial, incorporando a los localizados en territorios rurales, es una decisión concreta de adaptación y resiliencia climática, así como también económica, dado que por cada dólar que se invierta en estos territorios, permite ahorrar al menos 15 dólares en reposición y restauración, de acuerdo a las recomendaciones internacionales. Generar su puesta en valor es insistir en una forma más responsable de habitar el territorio, entendiendo que sin agua y sin ecosistemas en buen estado se debilita la producción local, el turismo, aumentan los costos por incendios e inundaciones y se tensiona la economía de comunidades y municipios. Claudia Soto Acuña Geógrafa Ex codirectora Asociación GEACHILE Red de Geógrafas de Chile Socia del Colegio de Geógrafas y Geógrafos de Chile A.G. Pablo Sarricolea Director Departamento de Geografía, Universidad de Chile Investigador del Centro de Ciencia del Clima y de la Resiliencia (CR2) Director del Colegio de Geógrafas y Geógrafos de Chile A.G

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