Lisa Kudrow regresa como Valerie Cherish en ’The comeback’: "la resiliencia es lo único que importa"
2026-03-26 - 12:01
En la televisión hay personajes que desaparecen con el paso de los años y otros que, inesperadamente, vuelven a la vida. Ese es el caso de Valerie Cherish, la protagonista de “The Comeback”, la comedia creada por Lisa Kudrow y Michael Patrick King. La serie estrenada en el 2005 por HBO, siguió a una actriz de sitcom que intenta recuperar su carrera mientras un reality show documenta cada paso —y cada tropiezo— de su regreso a la industria televisiva. Aunque originalmente tuvo solo una temporada de 13 episodios antes de ser cancelada, con el tiempo se convirtió en una producción de culto. Nueve años después regresó con una segunda temporada en 2014, y ahora, dos décadas después de su estreno, vuelve una vez más con una tercera y última entrega. La historia sigue a Valerie, quien, tras años alejada de la televisión, intenta reconstruir su carrera aceptando un papel secundario en una nueva comedia, mientras las cámaras registran su vida para un reality titulado precisamente ‘The Comeback’. En conversación sobre el regreso de la serie, la actriz reflexiona sobre la evolución del personaje, los cambios en la televisión y el legado de una protagonista que, pese a todo, nunca deja de intentarlo. —¿Por qué te pareció que era el momento adecuado para volver a The Comeback? —Porque finalmente teníamos la idea correcta. Michael Patrick King y yo nos hemos reunido a almorzar muchas veces a lo largo de los años y siempre terminábamos preguntándonos qué estaría pasando con Valerie. Pensábamos si quizá podríamos hacer una película o algún tipo de continuación, pero nunca encontrábamos una premisa que realmente valiera la pena. Esta vez Michael propuso algo que nos hizo reír inmediatamente: que a Valerie le ofrecieran el papel principal en una sitcom multicámara, que siempre ha sido su gran sueño, pero que el guion estuviera escrito por inteligencia artificial. En cuanto lo dijo pensé: “Sí, claro, hagámoslo”. Eso abre muchísimas posibilidades. En temporadas anteriores, el conflicto venía de los guionistas o de productores que no entendían al personaje o que se frustraban con ella. Pero ahora el “enemigo” —por llamarlo de alguna manera— es algo diferente: la inteligencia artificial. Nos preguntamos qué significaría para Valerie enfrentarse a algo así y cómo se vería esa dinámica. Además, parece lo suficientemente plausible como para que pudiera ocurrir pronto en la vida real, así que nos pareció un punto de partida perfecto. —¿Cómo fue volver a interpretar a Valerie? ¿Es fácil volver a entrar en el personaje? —Sí, sorprendentemente es bastante fácil. Lo único que a veces me hace dudar es preguntarme si realmente estoy entrando en su piel o si todavía no estoy ahí. Pero enseguida aparece. Hay algo interesante en el hecho de que cada temporada ocurre aproximadamente diez años después de la anterior. Valerie también es diez años mayor cada vez. Y todos cambiamos cuando pasan diez años. Creo que eso ya lo vimos entre la primera y la segunda temporada: ella empezó a defenderse un poco más. Sigue entrando en pánico por ciertas cosas y todavía siente la necesidad de reaccionar ante todo, pero también ha aprendido algo. Aun así, su esencia permanece intacta. Lo que más me gusta de Valerie es que, pese a todas sus inseguridades, es increíblemente resiliente. —¿Por qué decidieron anunciar desde el principio que esta sería definitivamente la última temporada? —Porque ahora se siente como una trilogía. Tres capítulos completos de una misma historia. Me gusta esa idea. No sé si dentro de diez años vamos a querer volver a hacerlo. Es posible, pero también es mucho trabajo. Amamos a Valerie, pero contar su historia implica mucho tiempo, mucha energía y mucha dedicación. Curiosamente, la cancelación después de la primera temporada terminó siendo, en cierto modo, una bendición. En ese momento fue decepcionante, claro, pero no fue devastador para mí. Yo sentía que habíamos hecho lo mejor que podíamos hacer: crear la serie, escribirla y ejecutarla de la manera que queríamos. Nunca sentí que hubiéramos fallado. Pensé más bien que había sido una decisión de otras personas. Luego, diez años después, tuvimos la oportunidad de volver y comentar cómo había cambiado la industria televisiva. Y ahora, veinte años después del estreno original, el panorama es completamente distinto otra vez. Cada temporada termina funcionando como una especie de cápsula del tiempo sobre la televisión de su época. —¿Cómo fue volver a trabajar con Michael Patrick King? —Fantástico. Tenemos una conexión muy especial cuando trabajamos en esto. La mayor parte del proceso consiste en hablar muchísimo. Nos reunimos, discutimos ideas, imaginamos situaciones para Valerie, y seguimos hablando durante horas. Surgen muchísimas posibilidades. A veces incluso nos damos cuenta de que llevamos demasiado tiempo conversando y pensamos: “Tal vez deberíamos empezar a escribir”. Así fue esta vez. Escribimos la primera escena del primer episodio y, en cuanto la terminamos, pensé: “Esto está funcionando. Sigamos”. —¿Fue difícil equilibrar la historia para que funcionara tanto para nuevos espectadores como para los fans antiguos? —Curiosamente, no lo sentí como un gran desafío. Sabíamos que debíamos ofrecer algo a las personas que han visto la serie completa y conocen cada detalle. Esos fans notan todo: si olvidamos algo que ocurrió antes o si pasamos por alto un momento importante. Por eso queríamos incluir algunos guiños, pequeñas referencias que ellos reconocerían inmediatamente. Pero al mismo tiempo la historia sigue siendo sobre Valerie. Y Valerie es quien es: alguien que cree que es muy ingeniosa, muy encantadora, y que siempre está convencida de que tiene el control de la situación. Así que muchas de esas referencias aparecen de manera natural. —El episodio en el que Valerie enfrenta la pérdida de Mickey es especialmente emotivo. ¿Cómo fue rodar esas escenas? —Fue muy bonito hacerlo. Sentimos que era lo correcto. Michael Patrick King conocía a Robert Michael Morris desde la universidad. De hecho, él había sido su profesor de actuación. Cuando estábamos preparando la primera temporada, Michael dijo inmediatamente que sería perfecto para interpretar a Mickey. Y lo curioso es que ese fue su primer trabajo importante. Su primera audición fue directamente frente a los ejecutivos de HBO. Fue una experiencia muy especial. Para nosotros era importante honrarlo de alguna manera. Hay incluso un momento en la azotea donde el sol se refleja de tal manera que aparece un pequeño arcoíris detrás de Valerie. No estaba planeado; simplemente ocurrió. Fue uno de esos momentos mágicos que a veces pasan en un set. —La serie siempre ha reflejado los cambios de la industria televisiva. ¿Cómo ves el panorama actual? —La verdad es que en esta industria siempre hay una sensación constante de pánico. En la primera temporada, todo el mundo hablaba de los reality shows como si fueran el fin de la televisión con guion. No fue el fin, pero sí cambió muchas cosas. De repente se necesitaban menos guionistas. Diez años después llegaron las llamadas “series de prestigio” del cable, con temporadas más cortas de ocho o diez episodios. Otra vez se necesitaban menos personas en las salas de guionistas. Y ahora, diez años después de eso, el número vuelve a reducirse. Las compañías son parte de conglomerados más grandes, los presupuestos son más ajustados y hay menos gente trabajando. Ese tipo de ansiedad real es algo que siempre nos ha interesado mostrar. Pero Valerie no vive paralizada por ese miedo. Ella simplemente pregunta: “Bueno, ¿cómo funciona ahora? Perfecto, sigamos”. —¿Qué te gustaría que fuera el legado de Valerie Cherish? —Me gustaría que la gente recordara su resiliencia. Creo que todos tenemos que adaptarnos constantemente a cosas que no podemos controlar. A veces las situaciones no salen como queremos, pero con el tiempo terminan acomodándose de alguna manera. Lo importante es seguir adelante, seguir respirando y encontrar una forma de avanzar. —Entonces, ¿todos podríamos aprender algo de Valerie? —Irónicamente, sí. Al principio yo misma me burlaba de ella. Pensaba: “¿Por qué no puede simplemente callarse y evitar meterse en problemas?”. Pero con los años empecé a entenderla mejor. Valerie no puede evitar ser quien es. Quiere lo que quiere y está dispuesta a seguir intentándolo, incluso cuando todo parece ir en su contra. Y tal vez ahí está la lección: seguir intentándolo. Incluso cuando el regreso tarda veinte años. Lee también... Jueves 01 Enero, 1970 | 00:00