Lista negra: Astilleros de la Armada prestó apoyo logístico a buques chinos sancionados por EEUU
2026-02-28 - 10:54
Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar), empresa estratégica de la Defensa Nacional de Chile, prestó apoyo logístico a dos buques pesqueros chinos sancionados por Estados Unidos. Según información recabada por la Unidad de Investigación de Bío Bío, los hechos se remontan al primer semestre de 2025, cuando las naves Fu Yuan Yu 7871 y Fu Yuan Yu 7872 recalaron en dependencias de la compañía estatal en Talcahuano. Se mantuvieron ahí durante cuatro meses: entre mayo y septiembre de ese año. Lee también... Autorización en suspenso: cómo gobierno chileno echó pie atrás al cable chino tras "dateo" de EEUU Martes 24 Febrero, 2026 | 14:07 De acuerdo con registros tenidos a la vista por este medio, ambos navíos figuran en el listado de embarcaciones sancionadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En concreto, la Office of Foreign Assets Control (Oficina de Control de Bienes Extranjeros) los incluyó en su lista negra en 2022, bajo el gobierno de Joe Biden. El castigo recae sobre la empresa controladora de los buques, es decir, la Pingtan Marine Enterprise, según consta en informes elaborados por la Casa Blanca y por organismos no gubernamentales que apuntan contra la compañía, debido a reportes de violencia física, trabajos forzados y pesca ilegal en altamar. El registro de posicionamiento satelital da cuenta que ambos pesqueros chinos salieron desde puertos del gigante asiático, para luego llegar a Chile desde el Atlántico a través del Estrecho de Magallanes. Finalmente, para inicios de 2025 se posaron frente a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Chile, donde extrajeron varias toneladas de jibia, según datos oficiales presentados por Sernapesca ante la Cámara de Diputados. En los casos del Fu Yuan Yu 7871 y el Fu Yuan Yu 7872, sus recaladas en Asmar son las únicas registradas en cualquier puerto en casi tres años. Es decir, trabajaron de manera ininterrumpida durante todo ese periodo en el Pacífico Sur, frente a las costas de Chile, Perú y Ecuador. Recorrido de ambos buques Perú a la baja y Chile al alza La recalada de ambos buques en Chile no es casual: se da en medio de la creciente tensión que existe en el mundo pesquero debido al incremento exponencial de la presencia china en puertos nacionales. Un reciente informe elaborado por la Environmental Justice Foundation (EJF) alertó que flotas pesqueras chinas, cuestionadas especialmente por su agresividad en la captura de recursos marinos, algunos de ellos incluso protegidos, han emigrado a Chile para recibir apoyo logístico en desmedro de Perú. Si en 2024, el país vecino registró más de 200 recaladas de pesqueros chinos en sus puertos, ese número se redujo a cero en 2025. Por el contrario, en Chile los arribos aumentaron de menos de 10, a casi 200 en igual periodo. —Por arte de magia, los barcos dejaron de ir a puertos peruanos y migraron masivamente hacia Chile. Tenemos puertos sin resistencia. En circuitos internacionales, Chile está siendo visto como un país que facilita la operación de estos buques, pese a las serias sospechas y malos comportamientos que han tenido. Eso afecta la imagen del país —dice una fuente especialista consultada para este artículo. Lee también... Advierten que una flota de más de 500 buques chinos estaría amenazando la captura de jibia en Chile Miércoles 25 Febrero, 2026 | 18:04 Las restricciones La drástica caída en Perú y el fuerte aumento en Chile coincide con las restricciones que introdujo Lima a pesqueros extranjeros, en respuesta justamente a malas prácticas detectadas en la flota china que actualmente merodea la Zona Económica Exclusiva de ambos países, además de Ecuador. Precisamente en octubre de 2024, el Ministerio de la Producción del país vecino publicó un decreto supremo con el que estableció “medidas para prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada ejecutadas por embarcaciones de bandera extranjera”. En concreto, los navíos que operen en aguas internacionales y requieran apoyo logístico de cualquier tipo en puertos peruanos, ahora deben cumplir con una regla básica pero infalible: contar en todo momento con un sistema de rastreo satelital conectado con Perú. —En 2020, se detectaron varios casos de barcos asiáticos apagando sus sistemas de identificación automáticos en el límite de la Zona Económica Exclusiva de Perú, los que luego ingresaban a usar los servicios portuarios peruanos —aseveró Eloy Aroni, director de pesquerías de ArtisOnal a Oceana—. Lo anterior motivó a fortalecer la regulación al exigir posicionadores satelitales de Perú, pero la flota china, en vez de adecuarse a la norma, utilizó un vacío legal, solicitando ingresos de emergencia. Ahora, los pesqueros chinos simplemente optaron por migrar al sur: informes de medios especializados, en base a registros satelitales, apuntan que hoy recalan en los puertos de Arica, Iquique, Valparaíso y Talcahuano. ¿Pescan lo que declaran? Fuera de micrófono actores de la industria y medioambientalistas sostienen que el apoyo logístico de Chile genera una evidente contradicción: se está ayudando a empresas extranjeras que acostumbran a utilizar métodos de trabajo que, en aguas chilenas, están prohibidos. Quiénes han seguido de cerca los movimientos de la flota de pesqueros chinos en el Océano Pacífico plantean que, evidentemente, existe un riesgo inminente de sobrepesca. Además, al tratarse de operaciones que se realizan en altamar, no hay posibilidad de fiscalización en terreno. —En esa zona no puedes verificar si efectivamente pescan lo que declaran, eso abre dudas sobre la pesca ilegal y mezcla de especies —subraya un especialista. En esa línea, los consultados coinciden en que los patrones de conducta de estas embarcaciones obligan a “encender las luces rojas”. Sin ir más lejos, el mismo informe del Environmental Justice Foundation (EJF) incluyó entrevistas a 81 empleados de barcos pesqueros de bandera china, quienes revelaron una “prevalencia alarmante de trabajo forzoso”. Los principales indicadores apuntan a retención de salarios, jornadas laborales excesivas, servidumbre por deudas o manipulación de las mismas y, en algunos casos, violencia física. —EJF: ¿Puede contarnos cómo fallecieron los dos miembros de la tripulación? —Pescador: En ese momento, el Pescador X sufría de apendicitis. Pidió regresar a su país, pero no se lo permitieron. Cuando se enfermó, solo se le administraron medicamentos básicos. Una semana después de que falleciera [el Pescador X], también falleció un filipino [Pescador Y]. —EJF: ¿Cuánto tiempo estuvo enfermo el Pescador X a bordo del buque antes de fallecer? —Pescador: Unas tres semanas. —EJF: ¿Puede contarnos por qué falleció el Pescador Y a bordo del buque? —Pescador: Tenía las piernas hinchadas, quizá porque estaba demasiado exhausto o por beriberi [deficiencia severa de vitamina B1], no estoy seguro. Tenía las dos piernas hinchadas, desde los muslos para arriba. En la lista negra En el caso de la empresa controladora de los buques sancionados que fueron atendidos por Asmar en Talcahuano, el Departamento del Tesoro de EEUU la sancionó precisamente por reportes de violencia física y trabajos forzados. A ellos se suma que habrían participado en el transbordo de miles de cadáveres de tiburones, reza una ficha de The Outlaw Ocean Project. —Hay preocupación [por la flota china] —dice la diputada Candelaria Acevedo (PC), integrante de la comisión de pesca de la Cámara—. Se oficiará a las autoridades respectivas, ya que la jibia sigue siendo un recurso muy sensible y por el cual se han realizado esfuerzos relevantes para su preservación, por lo que no podemos permitir que grandes flotas extranjeras tiren por la borda el sacrificio que ha realizado el país para conservar la jibia. De acuerdo con registros de la Office of Foreign Assets Control de Estados Unidos, el Fu Yuan Yu 7871 y el Fu Yuan Yu 7872 están enlistados en el Glomag Program, también conocido como la Ley Global Magnitsky. Promulgada en 2016 por Barack Obama, el cuerpo legal faculta a la Casa Blanca a congelar activos y prohibir visas a extranjeros involucrados en graves violaciones de derechos humanos. Eso sí, fuentes al interior de la Armada explican que dichas sanciones son dictadas de manera unilateral por EEUU y que en ningún caso tienen alcance sobre Chile. —Solo afectan a su territorio —dicen los mismos consultados. De todos modos advierten que la situación sería distinta en caso de que otros organismos, como la Convemar, de la que Chile forma parte, impusiera castigos a buques determinados. —Si un buque viene con averías desde altamar es mejor recibirlo porque puede generar un problema mayor. No se le puede negar puerto, salvo en tiempos de guerra —añaden los inquiridos. La autorización En los casos del Fu Yuan Yu 7871 y el Fu Yuan Yu 7872, ambos contaron con autorización del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca). Según explican desde el organismo, antes de dar el permiso revisaron los antecedentes de ambas naves, con el propósito de verificar que no estuvieran en el listado de naves de pabellón extranjero de pesca ilegal de las organizaciones pesqueras de la que Chile es país miembro o cooperante. También realizaron consultas con la Interpol, desde donde se informó que “no se hallaron registros que indiquen su vinculación con actividades de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR)”. Tras la inspección presencial de la comitiva, “tampoco se encontraron faltas a la normativa pesquera”, indicaron. El procedimiento Ante consultas de esta Unidad de Investigación, desde el Sernapesca también detallaron cómo fiscalizan la normativa correspondiente a la recalada de buques pesqueros de pabellón extranjero en puertos nacionales. Sea para aprovisionamiento, cambio de tripulación, reparaciones, transbordo en puerto y/o desembarque de recursos capturados, siempre verificando que esa actividad se haya realizado fuera de la Zona Económica Exclusiva de Chile. “Una vez que Sernapesca recibe la solicitud de ingreso para alguno de los 8 puertos autorizados para atender este tipo de naves, se revisa que la nave extranjera cumpla con todos los requisitos establecidos en la normativa pesquera nacional, las medidas de conservación y manejo de las organizaciones regionales de pesca (ORP) donde Chile es miembro o Cooperante, convenciones ratificadas por el país y del Acuerdo Medidas Estado Rector de Puerto (AMERP) de la FAO”, partieron destacando. Luego de eso, añadieron, “se revisa el track de navegación para descartar que haya realizado pesca en aguas nacionales, el motivo del arribo, bitácoras de pesca, cumplimiento de las medidas de conservación, y si la embarcación se encuentra en algún listado de pesca ilegal, entre otras. En caso de que se apruebe su ingreso y la nave recala, se organiza una comisión de servicios públicos para realizar una inspección”. Oceana enciende las luces rojas La ONG Oceana Chile ha venido, por lo menos desde hace cinco años, monitoreando y alertando sobre lo que ocurre en altamar con los pesqueros que forman parte de las denominadas flotas de larga distancia. De ahí que desde la organización demuestren preocupación por la posición que ha adoptado nuestro país, que actualmente está siendo visto a nivel internacional como uno con puertos sin resistencia y abierto a flotas con antecedentes de malas prácticas. En ese contexto, el director de Campañas de Pesquería de la organización, César Astete Durán, sociólogo de profesión y otrora jefe de asesores de la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura, hace hincapié en lo peligroso que pueden resultar estas operaciones. Vemos con preocupación la presencia de grandes flotas internacionales en los límites de la Zona Económica Exclusiva de Ecuador, Perú y Chile, debido a los impactos ambientales y económicos que esto pueda tener por la sobrepesca, sobreexplotación o bien, por antecedentes de parte de esta flota, vinculadas a prácticas de pesca ilegal. César Astete, Oceana Asimismo, el profesional subraya que —si no se aplican regulaciones internacionales basadas en ciencia, como una cuota común para los países involucrados— es muy probable que se produzca sobreexplotación del recurso. En este caso, la jibia. —Sobre la industria nacional, existe preocupación, porque el esfuerzo pesquero sobre calamar, dentro de nuestro país, se desarrolla casi en un 100% por la pesca artesanal. Competir con una flota internacional de larga distancia, como mínimo, puede considerarse competencia desigual para nuestra pesca artesanal —añade. De ahí que sea tan relevante que las autoridades chilenas actualicen la Resolución Exenta 1659, una norma promulgada en 2005 y que establece el procedimiento para autorizar el ingreso a puertos chilenos de naves pesqueras de pabellón extranjero. —Es urgente que las autoridades nacionales actualicen la normativa que establece los protocolos de uso de puertos, mejorando las herramientas tecnológicas, la cobertura de control y la asignación de recursos para fiscalización. Por último, Astete remarca en que “se debe asegurar una regulación moderna y una fiscalización con asignación presupuestaria robusta, para que tanto la pesca artesanal, las organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía en general tenga la certeza de que se está protegiendo el patrimonio natural y económico de nuestro país. Patrullaje en aguas internacionales El Ministerio de Defensa no estuvo disponible para este artículo. Inquiridos por este medio, derivaron las consultas a la Armada. Desde esa institución, indicaron que, en el caso particular de recaladas de buques extranjeros, a la Autoridad Marítima le corresponde, en conjunto con otros servicios, entre ellos la PDI, revisar la documentación migratoria, los artes de pesca declarados y su carga, entre otros aspectos contenidos en el Decreto Supremo 123 de 2004, que es el que norma esta materia. Según explica el director de Intereses Marítimos y Medio Ambiente Acuático de la Armada, capitán de navío, Sergio Wall, la institución no mantiene reportes de irregularidades o transgresiones de buques chinos a la Zona Económica Exclusiva chilena. De todos modos, detalla que realizan patrullajes constantes, no sólo en la ZEE, sino también en aguas internacionales. —El principal objetivo es detectar eventual pesca ilegal, no declarada o no reglamentada —detalla. “Cumplieron con las autorizaciones Con todo, en respuesta a una solicitud de este medio, desde Asmar emitieron una declaración en la que afirman que, además de los dos buques chinos sancionados por EEUU, atendieron durante 2025 a otras 8 embarcaciones de similares características, las que requerían labores de mantención y reparación. En concreto, aseguraron que “las referidas embarcaciones, para su ingreso en Chile, cumplieron con las autorizaciones correspondientes de las autoridades nacionales, con injerencias en la materia” y que “para su contratación con ASMAR se cumplieron todos los procesos internos necesarios para acreditar su capacidad financiera y cumplimiento normativo de acuerdo a nuestras regulaciones en materias de compliance, el que incluye declaración que acredita no estar siendo investigado ni haber sido sancionado durante los últimos 5 años por actos ilícitos relacionados a materias de corrupción”. Por último, destacaron que “a lo anterior, se sumó la recepción del informe de crédito elaborado por una empresa especialista externa el que indica expresamente que el cliente no se encuentra sancionado por la Oficina de control de activos de EE.UU. (OFAC) Organismo Dependiente de la Oficina de Terrorismo e Inteligencia Financiera del Ministerio de Hacienda de Estados Unidos”.