Moreno (REP): El que hizo la candidatura de Bachelet inviable fue Boric, al dejarle $50 millones
2026-03-28 - 10:41
En entrevista con BioBioChile, el jefe de la bancada de diputados del Partido Republicano, Benjamín Moreno, analiza las primeras semanas de la administración de José Antonio Kast, destacando el ritmo y despliegue del Ejecutivo a solo dos semanas de asumir el poder. El parlamentario respalda la modificación al Mepco que provocó un alza histórica en los combustibles, alineándose con la ministra Sedini al asegurar que “era la única opción”. Asimismo, desdramatiza la criticada narrativa de que se dejó un “Estado en quiebra”, asegurando que el concepto se sobredimensionó y que solo buscó transmitir la realidad fiscal de forma “coloquial”. Respecto a las medidas paliativas, Moreno lanza un dardo a las administraciones locales, instando a los gobiernos regionales a utilizar los recursos en transporte y no para “tapar hoyos”. Además, cuestiona la propuesta de suspender asignaciones de combustible para parlamentarios, señalando que la austeridad no requiere de una ley, sino de voluntad. Finalmente, el diputado por el Maule cierra filas en torno a la ministra Trinidad Steinert y justifica el retiro del apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU: “El primero que dijo que era inviable fue el presidente Boric cuando le dejó 50 millones en la glosa”, fustigó. Alzas de combustibles y uso del “Estado en quiebra” —¿Está de acuerdo con la modificación del Mepco que conllevó a la fuerte alza de los combustibles? ¿Se midieron bien las consecuencias que tendría? Más que estar en desacuerdo o de acuerdo, yo creo que era lo que había que hacer. Si es que tú te parabas desde un punto de vista de la responsabilidad, era la opción más responsable que tenías sobre la mesa. (...) Dado que tú tomas la decisión de ser transparente y responsable, lo que sigue es la adecuación, y lo que se hizo en el Mepco es transparentar los precios internacionales. Y yo creo que, cuando tú eliges el camino de la responsabilidad, ahí lo que tienes que hacer es tomar medidas que pueden ser impopulares, que pueden ser, quizás, para un gobierno entrante, incluso inconvenientes desde el punto de vista político o de popularidad, pero que son las medidas más responsables. Siendo muy doloroso y muy complejo para todas las personas —no hay que olvidar eso, yo lo tengo clarísimo—, y ojalá no tuviéramos que enfrentarnos a algo así, pero la realidad exterior es otra. —La ministra Sedini dijo que no había otra opción. ¿Usted concuerda con esa visión? ¿Desde la bancada han hecho ese análisis? Yo concuerdo absolutamente con la ministra Sedini en que no había otra opción. Cuando tú eliges ser responsable y transparente en esto, y no tratar de acomodar o maquillar la realidad por conveniencia, es la opción que tienes, no hay otra. Porque algunos decían: “Mira, es que hazlo con cierta gradualidad, no sé qué, no sé cuánto”, pero eso es, de nuevo, ir a maquillar para tratar de engañar a las personas y decirles: “Mire, estamos subiendo de a 50, de a 100”, para tratar de que no se den cuenta de que, al final del día, igual le subió 350 o 400 pesos. Entonces, cuando tú eliges la transparencia y la responsabilidad en esto, y la coherencia al final, es la opción que tienes. Es decir las cosas como son, con todas las complejidades que esto trae para las familias, y es duro, porque esa es la decisión que tienes que tomar. —Pero, más allá de la decisión, ha sido criticada la forma en que el Ejecutivo ha explicado la medida. ¿Le pareció un error la narrativa de que se dejó un “Estado en la quiebra” y cómo se explicó? No, yo creo que son temas muy complejos y siempre, cuando son malas noticias, la recepción nunca es la más positiva. Entonces tenemos una situación doble: estás comunicando una mala noticia y lo que estás comunicando es tremendamente complejo. A mí me tocó conversar con hartas personas, con algunos periodistas, otros colegas, y tú te das cuenta al tiro de que no habían hecho ni siquiera, yo te diría, el esfuerzo de leerse un poco la ley o tratar de entender cómo funciona el mecanismo, sino que simplemente repetían eslóganes. Y al leerla, estudiar la ley y conversar con personas que entienden más o menos bien cómo funciona esto en la práctica, tú te vas dando cuenta de lo complejo que es. Por lo tanto, la comunicación de un tema tan enredado y tan técnico nunca va a ser la más fácil ni totalmente satisfactoria, menos cuando tú tienes que comunicarlo en un periodo tan corto de tiempo. Si tú tuvieras tres meses para estar explicando, conversando sobre los detalles de cómo funciona el mecanismo, claramente tu comunicación es distinta. Pero en un periodo corto de tiempo yo creo que lo hicieron bien, era lo que había que hacer ahí. —Pero concretamente este concepto del “Estado en la quiebra” se ha calificado como algo especialmente grave, incluso la Contraloría pidió explicaciones respecto al post. ¿No cree que es un error? Lo primero es que la Contraloría actúa muy bien, y eso es algo valorable en todas las instituciones. Después, hay que separar el concepto desde el punto de vista técnico, explícito, donde ahí los economistas dicen: “Mira, los países no quiebran, pueden entrar en cesación de pago” y distinto tipo de cosas; y el concepto comunicacional político, donde tú lo que estás transmitiendo es que tienes una situación fiscal muy deteriorada. Y en eso yo creo que el concepto no cae en un gran error ni mucho menos, sino que es transmitir de una forma cercana o más coloquial. —¿No le parece irresponsable? No, más allá de la responsabilidad o no, es que tú tienes que tratar de transmitirle a las personas en qué situación se encuentra el país. O sea, cuando tienes cientos de millones de dólares de facturas que todavía no se emiten, deuda bajo la línea y una serie de cosas más que es mucho peor de lo que decían que estaba, ¿cómo comunicas tú eso de una manera sencilla? Porque a las personas, si tú les dices “la deuda bajo la línea”, si tú les dices “el déficit de la balanza de pagos, la balanza comercial”, no sé qué, no sé cuántos —que son los conceptos meramente técnicos, por así decirlo, en términos macroeconómicos del país—, no te van a comprender mucho en qué estado se encuentra la nación. Cuando tú utilizas conceptos más coloquiales, como el tema de la quiebra, que si bien técnicamente no es el correcto, comunicacionalmente sí te transmite la situación deteriorada, difícil, con un nivel de deuda muy superior a lo que había hace cuatro años, con un nivel de caja muy inferior, con fondos de emergencia, con activos del Tesoro mucho menores. Pero cuando tú entras casi a explicar una especie de ley de presupuesto a través de unos posteos comunicacionales, no vas a poder transmitirle a las personas la situación. Yo creo que eso es un poco la comunicación: transmitir la situación. —O sea, ¿cree que se sobredimensionó entonces la crítica a este concepto? Yo creo que en algún aspecto sí, porque se le tomó como que esto lo estuvieran usando casi como un concepto meramente económico técnico. Claro, y ahí los economistas tienen razón al señalar que el equivalente es quizás a la quiebra de una empresa, que cuando te quedas sin flujo y distintas cosas así. (...) Entonces, esa comparativa es compleja y yo creo que la miraron desde un punto de vista técnico o económico a algo que es meramente comunicacional. comillas Yo creo que el concepto no cae en un gran error ni mucho menos, sino que es transmitir de una forma cercana o más coloquial - Diferencias dentro del oficialismo —Ahora, respecto a este ámbito comunicacional, la UDI ayer salió a respaldar a la ministra Sedini, apuntando contra las críticas desde RN y la ausencia de Republicanos. ¿Qué responden a ello? No, nosotros hemos respaldado a todos nuestros ministros. Es más, yo le podría decir algo: desde el día en que el presidente Kast le pide a cualquier persona que sea su ministro de Estado, ese ministro pasa a ser absolutamente fundamental para la bancada republicana. No tenemos que esperar a que nos digan que hay que defenderlos o cuidarlos, porque para nosotros son nuestros ministros. Y eso es algo que tenemos los 31 diputados clarísimo. Entonces, más allá de algunos que hayan hecho más o menos declaraciones, cada vez que nos pregunten, son nuestros ministros y nosotros los cuidamos, en las buenas y en las malas. —¿Y esta diferencia se conversó con la UDI o RN? Es que yo creo que no existe tal diferencia. Puede haber alguna percepción distinta de alguien puntual que sintió que alguien habló más o menos, y es válido, porque no todos manejamos siempre la misma información, no todos estamos encima de cada declaración que hace alguien; de repente los medios toman la declaración de uno y no de otro. Entonces, es válida esa reflexión, pero yo creo que aquí no ha habido diferencia y, más allá de lo que puedan decir de otros sectores del oficialismo, han sido críticas constructivas. Quizás habrá que hacerlo por otros canales, pero no los veo en un ánimo como se señala, de “fuego amigo” ni mucho menos; o sea, todo lo contrario, la relación que tenemos en el Congreso es extraordinaria y la manera que tenemos de trabajar ha sido muy cohesionada. (...) A mí me ha sorprendido gratamente. Medidas paliativas y asignaciones de combustible para parlamentarios —A propósito del trabajo en el Congreso, ¿le parecieron suficientes las medidas que propuso el Gobierno ante el alza de los combustibles? A ver, yo creo que siempre pudo haber sido menos o pudo haber sido más. (...) Yo creo que las medidas sí son un buen alivio, sobre todo focalizado en los sectores más vulnerables. Hay que ver cómo esto se va comportando, porque, según cómo se vaya comportando el escenario internacional, es qué tanta holgura o cuánto límite tiene para poder llevar a cabo otras medidas. O sea, esto no es blanco y negro, no es que “desde este punto para arriba se considera suficiente y desde este punto para abajo no”, sino que depende del contexto y de la capacidad que tú tengas para poder ir viendo qué más pueden necesitar o si es suficiente con lo que planteaste. Y ver cómo estas medidas están funcionando en la práctica. —Han surgido varios reclamos en regiones. Usted es del Maule, le impacta sobre todo el tema de los pasajes de buses interurbanos, que, a diferencia de Santiago, no han mantenido los mismos precios. ¿Qué se puede hacer al respecto? El paquete de las medidas tenía dentro de ellas el subsidio al transporte RED para mantener los precios congelados hasta fin de año. Y el mismo monto de congelamiento, o sea, el mismo monto que se gaste en el congelamiento de las tarifas en la Metropolitana, se va, a través del fondo espejo, a las regiones. Y acá yo creo que hay que hacer un llamado a los gobiernos regionales a que los recursos que reciban por este concepto no los usen para otras cosas, que los usen para el transporte. Porque los recursos van a estar. El tema es que se van a canalizar a través de los gobiernos regionales y ahí estos tienen la responsabilidad de usar esos recursos para el transporte y no estar usándolos para otras cosas ni para tapar hoyos. Creo que en eso hay que ser súper claros. —¿Y qué opina respecto a esta idea del senador Bianchi que busca suspender las asignaciones de combustible para parlamentarios y autoridades? Es que hay cosas que no se dicen, porque, por ejemplo, ¿eso incluye suspender la rendición de pasajes aéreos que tienen ellos para transportarse? Porque, por ejemplo, yo a mi región no me traslado en avión, me traslado en auto. Entonces, ellos pueden querer suspender la bencina, pero que no les suspendan los pasajes. Y el otro planteamiento que tengo yo a eso: yo he tratado de ser lo más responsable posible en el uso de los recursos, para no gastar en exceso y en cosas que no son estrictamente necesarias de la labor parlamentaria. Y tú no tienes que esperar una crisis para ser austero y responsable en el uso de los recursos. Porque yo les podría decir: ¿Y por qué no vienen a proponer esto antes? ¿Cuántos millones habrán gastado en todos los años anteriores? ¿Por qué justo ahora que el tema está arriba de la mesa ustedes proponen algo? Y si lo fiscalizamos en tres o cinco meses más, ¿van a estar gastando cero? Porque los meses anteriores no gastaron cero. Y varios de ellos probablemente sean de las personas que más gastan en traslado. ¿Y en qué otro ítem están gastando tanto? ¿Cuánto están gastando en personal? Y así tú tienes una serie de cosas. Entonces, más que salir con este emplazamiento o con estas ideas del minuto, tú tienes que ser responsable y consistente en el tiempo. —¿Pero está abierto a discutir un proyecto de ley de ese tipo? Nosotros vamos a discutir cualquier proyecto de ley en su mérito y en su fondo. Lo que yo digo es que tú no necesitas un proyecto de ley para poder ser responsable con los gastos operacionales, con los gastos de personal o con los gastos de bencina. Ellos que viajan en avión, ¿están proponiendo eliminar también los pasajes aéreos que les paga el Congreso para viajar a su distrito? Esa es la primera pregunta que hay que hacerles. Después, ¿por qué ellos se acordaron ahora del buen uso de los recursos públicos y la austeridad fiscal, y no en los últimos 8, 10, 12 años que han sido parlamentarios? Entonces, es bien fácil tratar de dividir entre el bueno y el malo y ponerte de un lado o de otro cuando hay un tema de moda o un tema complejo, y no ser responsable cuando nadie te está mirando. comillas (Los GORES) tienen la responsabilidad de usar esos recursos para el transporte y no estar usándolos para otras cosas ni para tapar hoyos - Diputado Moreno por medidas paliativas Moreno por retiro de apoyo a candidatura de Bachelet —En paralelo al anuncio de las bencinas, el Gobierno decidió quitar el apoyo a la candidatura de Bachelet a la ONU. ¿Les parecía una candidatura inviable? Absolutamente inviable. O sea, veamos algunos datos, no son ni siquiera opiniones. Todo el mundo sabe que una candidatura a la Secretaría General de la ONU es cara. Y es cara: estamos hablando de cientos y cientos de millones en pasajes, en equipos, en lobby, en una serie de cosas más: hoteles, restaurantes, comida; o sea, hay todo un aparataje que tiene que desplegarse para que una candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas sea exitosa. La glosa que le dejó el presidente Boric a Michelle Bachelet fue de 50 millones de pesos. O sea, imagínate un equipo de personas —ponle que sean ocho o diez— recorriendo el mundo con 50 millones de pesos: traslados, viáticos, aviones, alojamiento, actividades y una serie de cosas. ¿A dónde llegas con eso? O sea, el mismo presidente Boric, en los hechos, en el dato comprobable —el único dato que no es discutible—, dice: “Esta candidatura es inviable y es un saludo a la bandera”. Y eso es. Entonces tú tienes claro que el mismo expresidente Boric fue su principal jefe de la anticampaña. O sea, con los toreos permanentes que le hacía a países que tienen poder de veto, en especial Estados Unidos, y una serie de otras cosas más que no son muy hábiles en cuanto a política internacional —que eso ya quedó demostrado—, la verdad es que no tenía por dónde. Esa es una realidad que todos saben, y hoy día se hacen los sorprendidos, pero todos lo sabían. —O sea que, para usted, la actitud del presidente Boric, sus dichos, influyeron en la decisión del presidente Kast de decir que esta candidatura es inviable. No, el primero que dijo que la candidatura era inviable fue el presidente Boric cuando le deja 50 millones en la glosa. —Ahora, ¿qué pasa si luego Bachelet logra ser secretaria general de la ONU? ¿Cree que sería un golpe para el Gobierno? No, para nada, porque el Gobierno levantó la información que tenía que levantar. Vio, por ejemplo, los datos que le deja el gobierno anterior, donde el gobierno anterior, a través de la glosa que le deja, dice a viva voz que es inviable. Y además prioriza las cosas que hoy día son lo más urgente para los chilenos. Entonces, no es para nada un fracaso. El fracaso del Gobierno sería si no logramos mejorar la calidad de vida de las personas, estabilizar la economía y estabilizar la seguridad. Ese es el verdadero fracaso que podría tener el Gobierno, no una candidatura de Bachelet. comillas El mismo expresidente Boric fue su principal jefe de la anticampaña - Diputado Moreno por candidatura de Bachelet a la ONU Cuestionamientos a Steinert y otros flancos del Gobierno —Pasando a otro tema, se ha cuestionado a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, por la salida de la jefa de inteligencia de la PDI. ¿Qué opina de esos cuestionamientos? ¿Desde la bancada respaldan su trabajo? No solo respaldamos, estamos orgullosos de la ministra de Seguridad que tenemos. Creemos que es una persona que ha sido notable en la persecución del crimen organizado, logró meter presos a varios miembros de las peores bandas de crimen organizado que tenemos en el país; o sea, tiene una capacidad tremenda. Y creo que las decisiones que ella tome las toma con mucha información que a lo mejor no todo el mundo maneja. Y ahí yo creo que hay una especie de aprovechamiento de algunos sectores para tratar de levantar suspicacias, dudas. Y yo creo que la ministra ha demostrado ser una persona profundamente profesional durante toda su carrera; por lo tanto, no me cabe duda de que va a ser una gran ministra. —El recorte anunciado a los ministerios también afectará a Seguridad, y se ha hablado de que esto puede significar incoherencia por parte del Gobierno, porque llegaron con la seguridad como prioridad. ¿Qué le parece este recorte? ¿Debe evitarse en Seguridad o aplicarse a todos los ministerios como se ha anunciado? No, es que hay dos cosas distintas. Tú puedes tener menor gasto por recorte o puedes tener un menor gasto por eficientar o encontrar espacios de mejora, manteniendo o mejorando los servicios o las actividades que realizas. Y en el caso del Ministerio de Seguridad es lo segundo. O sea, acá se buscaron y se están detectando espacios de mejora, de eficiencia, que no afectan el resultado final e incluso, en varios casos, lo mejoran. Por lo tanto, yo te diría que aquí este relato de que están recortando... en realidad, lo único que se está haciendo es que van a lograr hacer más con menos. —O sea, ¿para usted este recorte de más de 70.000 millones de pesos no va a afectar el trabajo en el ministerio? No, yo creo que no, porque en el caso del Ministerio de Seguridad y del Ministerio de Defensa lo que se está buscando, más que recortes, son espacios de eficiencia y de mejor uso de los recursos. No es que tengan que recortar en esta área o en la otra, es decir dónde podemos ajustar para que, gastando menos, las cosas funcionen mejor, como ha pasado en distintas ocasiones. O sea, mira, por ejemplo, lo que fue el caso de la Contraloría: en el cambio del anterior contralor a la actual contralora, con los mismos recursos se hace una cantidad de cosas muchísimo mayor; o sea, incluso podría haber gastado menos y haber hecho más. —Finalmente, además de todo lo que hemos hablado, el Gobierno también ha abierto flancos por el retiro de decretos ambientales y la posible limitación de la gratuidad. ¿Cree que se han cubierto todos? ¿Y cómo cree que la baja en la aprobación del presidente pueda afectar a futuro? A ver, yo creo que el Gobierno y el presidente especialmente han demostrado que acá se llegó a trabajar, no a planificar reuniones de trabajo y mesas de trabajo, sino que a hacer cosas, a actuar, a gestionar, a hacer que el Poder Ejecutivo sea verdaderamente ejecutivo. Y eso es lo que se ha demostrado con la cantidad de cosas que se han hecho en los últimos 15 días; es notable el ritmo que ha podido llevar el Poder Ejecutivo, el Gobierno, el presidente sobre todo, cómo se han desplegado los ministros y una serie de cosas más que son bien notables. Yo creo que el alza o la bajada de popularidad no es precisamente lo que determina el éxito de un Gobierno. Yo creo que la consistencia en el tiempo y el ser capaz de plantear e ir a solucionar temas de fondo que son importantes para los chilenos es lo que te va a determinar el éxito de un Gobierno. —Pero es importante mantener cierta gobernabilidad. No, eso es lógico, es un desde. Pero claro, aquí nadie está hablando de que el Gobierno vaya a llegar a un 2% de popularidad. Evidentemente, todo en su sano equilibrio, pero que decisiones responsables te lleven a perder un cierto grado de popularidad no es, yo diría, no es fatal para un Gobierno. Yo creo que es más grave para un Gobierno que tú sacrifiques lo que crees correcto o necesario en un minuto por un par de puntitos de popularidad.