Nicolás Zepeda se quiebra y rompe a llorar en el tramo final del juicio por el crimen de Narumi: “¡Nunca lo sabremos porque no fui yo!”
2026-03-25 - 13:00
El juicio contra el chileno Nicolás Zepeda entró en su fase decisiva en Francia, con un nuevo interrogatorio que dejó momentos de alta tensión emocional y una escena final marcada por el quiebre del acusado. El proceso, que busca esclarecer la desaparición y muerte de Narumi Kurosaki, se acerca a su desenlace en medio de expectativas por un pronto veredicto. Durante la audiencia, Zepeda fue sometido a una serie de preguntas directas por parte del tribunal, centradas en distintos episodios clave del caso. Uno de los primeros puntos abordados fue su interés en realizar una pasantía en la ciudad de Besanzón en 2016, lugar donde residía la joven japonesa. “En aquel momento,era para una pasantía“, aseguró, añadiendo que “no, porque si hubiera encontrado una pasantía, no me habría quedado con ella mucho tiempo, ya que se suponía que debía regresar a Japón en mayo de 2017”. La jornada también profundizó en los días previos a la desaparición de Kurosaki, especialmente en el encuentro que ambos habrían tenido en la habitación de ella. Según el relato de Zepeda, la relación se encontraba en un punto de quiebre. “Empacó sus cosas y me pidió que me fuera”, afirmó, señalando que decidió retirarse para evitar mayores conflictos. “Cuando me pide que me vaya, veo que es lo único que puede calmar las cosas... Me doy cuenta de que no puede funcionar.Así que me voy, un poco molesto, tengo mi orgullo", relató. A medida que avanzaba el interrogatorio, las inconsistencias en su versión fueron puestas sobre la mesa, generando un ambiente cada vez más tenso en la sala. La parte querellante, que representa a la familia de la víctima, lo enfrentó directamente sobre su presunta responsabilidad en los hechos. Zepeda respondió de forma enfática, reiterando su inocencia: “Le he dado mi verdad. Entiendo que no le satisfaga, pero yo no la maté. La amaba profundamente. Soy incapaz de hacerle daño”. Otro de los puntos clave fue su comportamiento tras abandonar el campus universitario, incluyendo sus desplazamientos y decisiones posteriores. El acusado sostuvo que estuvo “dando vueltas en círculos” y mencionó un supuesto pedido de Kurosaki para comprar un pasaje a Lyon, lo que —según él— habría sido una forma de mantener el contacto entre ambos. Sin embargo, el momento más impactante se produjo hacia el final de la audiencia. Visiblemente afectado, Zepeda abordó el peso emocional que ha significado el proceso judicial. “Es una pesadilla. Esta acusación ha sido un infierno desde el principio”, expresó, antes de elevar el tono y gritar: “¡Nunca lo sabremos porque no fui yo! ¡Quiero saberlo!”. Tras esa declaración, el acusado se quebró en plena sala, protagonizando una escena que marcó el cierre de la jornada. El juicio, que ha concitado atención internacional, se encuentra ahora en su etapa final, y en los próximos días se espera que la justicia francesa entregue un veredicto que podría ser definitivo en uno de los casos más mediáticos de los últimos años.